A él clamé con mi boca… Ciertamente me escuchó Dios; atendió a la voz de mi súplica. (Sal. 66:17-19)
He aprendido a contentarme, cualquiera sea mi situación. (Fil. 4:11)
El primer versículo arriba citado expresa el agradecimiento hacia Dios por parte de una persona que atravesó una prueba muy dolorosa. No conocemos las situaciones que padeció, ni siquiera sabemos de quién se trata. (más…)
A él clamé con mi boca… Ciertamente me escuchó Dios; atendió a la voz de mi súplica. (
Tú oyes la oración; a ti vendrá toda carne. (